Ingresar a las Fuerzas Armadas

Tal vez estarás pensando que es buen momento para opositar y formar parte del Ejército, ya sea porque es tu vocación, porque te llame la atención alguna Unidad en concreto, por dinero o porque no tienes donde caerte muerto; pues déjame que te cuente, tras mi experiencia de 6 años en la Empresa, cual es la parte positiva, la parte negativa y aquello que no has de obviar nunca si realmente estás interesado en formar parte de la milicia un buen tiempecito (siempre desde mi opinión y experiencia).

Con este humilde artículo, busco que realmente tengas un concepto más global de lo que significa entrar al Ejército y que si realmente decides que es tu camino, no acabes encontrándote alguna sorpresa “desagradable”, insoportable o que no puedas tolerar.

Por lo pronto, si crees que has “nasío pa’ matá”, buscas guerra y sangre o quieres desahogarte violentamente con algo o alguien, déjame decirte que tu camino acaba aquí, no sigas leyendo. Aún así, te dejo un enlace para que compres todas las películas de temática bélica que quieras: PELÍCULAS BÉLICAS.

 

¿Vocación, necesidad o “pajaritos en la cabeza”?

Cuando un día decides informarte sobre el Ejército puede ser por muchas cosas o por ninguna. Puede que en tu caso, tengas algún familiar militar, y que su estilo de vida o los valores que te haya podido inculcar, te hayan atraído. Tal vez es algo que siempre te ha llamado la atención, y que aunque sabes que a tu familia no le hará mucha gracia, estás decidido a probar. Puede que estés cansado de no encontrar cierta estabilidad económica y creas que la salida o solución es comenzar tu aventura militar. O ¿porqué no? Hay veces que un amiguito, un anuncio visualmente atractivo o una conferencia o exposición militar durante la celebración de alguna feria de empleo, hacen que tu mente inquieta empiece a responder a los estímulos de forma positiva.

En mi caso te diré que fue un poco de todo, vamos, que maté tres pájaros de un tiro; tengo un familiar (lejano) que estuvo en la milicia, mi economía no pasaba por su mejor momento (aunque no pienses que como soldado vas a forrarte) y sabía que el ejército me iba a aportar estabilidad, y además, para qué negarlo, me sentí muy atraído por un anuncio de una Unidad de Montaña, que a la postre se acabaría convirtiendo en mi Unidad. Se puede decir que “me vendieron muy bien la moto”…pero no me arrepiento.

Vídeo de la Brigada de Cazadores de Montaña

¿No me digáis que este vídeo, con un poco que te guste la naturaleza y más concretamente la montaña, y el ejército no os provoque alergia, no os hace un poquito de “tilín”?

Reclutamiento más cercano a tu ciudad

Cada “x” tiempo, tienen lugar las denominadas convocatorias o ciclos (presentadas a través del Boletín Oficial del Estado) a nivel nacional. Esto no es más que la forma que tiene el Ministerio de Defensa de reclutar y que a partir de unas condiciones, requisitos, pruebas cognitivas y médicas puedas optar a ser soldado o marinero profesional.

No hay un cuartel habilitado en cada pueblo o ciudad de España para que puedas opositar cómodamente, así que si realmente estás interesado y no tienes la suerte de estar cerca de uno, te toca levantar el culete del sofá y ponerte manos a la obra. Busca en Google la Delegación de Defensa de tu provincia para que te informen (con el teléfono podría bastar). Lo siguiente será pedir cita, te tomarán los datos y te emplazarán a la fecha de oposición más próxima (próxima convocatoria).

Y para que todo sea un poco más fácil, aquí te dejo un enlace del ministerio de Defensa donde te explica todo: requisitos, titulaciones, pruebas de ingreso, documentación, normativa para extranjeros y hasta un plan de entrenamiento. Información del Ministerio de Defensa

¿Es más difícil la oposición que hace unos años?

La sensación que tengo, habiendo pasado 6 años en el Ejército, es que cada vez costará más obtener plaza. Principalmente por dos motivos; uno, por la preparación de los nuevos aspirantes (que es extremadamente mejor que hace unos años), y otro, porque la economía en España no acaba de despegar, y gente que hace unos años se hubiera salido tras un primer compromiso de 2 o 3 años, ahora alarga su estancia mucho más, imposibilitando más ciclos o convocatorias durante todo el año o que en caso de haberlos, son mucho más reducidos en plazas convocadas.

En mi caso, tuve suerte o buen hacer y con la nota obtenida pude aspirar a casi cualquier plaza, excepto Barcelona, que era mi Unidad elegida y deseada (por cercanía sobretodo) pero que lamentablemente no convocó plazas para mi ciclo…así que me desvié unos 180 Km hasta casi la frontera con Francia: Sant Climent de Sescebes (Girona). Pero antes, quedaba demostrar la predisposición y valía en el C.E.F.O.T. (Centro de Formación de Tropa), y jurar bandera como soldado profesional.

Formación y Adiestramiento en el C.E.F.O.T.

Antes de nada, decirte que hay 2 Centros de Formación en España, CEFOT nº 1, en Cáceres, y CEFOT nº 2, en Cádiz. Cabe decir que la gente que llegaba a la Unidad asignada después de su adiestramiento en el CEFOT nº 2, llegaba un poquito más blandita respecto a los que llegaban desde Cáceres. La fama del CEFOT nº 1, a día de hoy, es de ser un Centro más exigente en disciplina y dureza física, pero aún así, donde de verdad te vas a formar como soldado, es en la Unidad de destino (te reirás de la “dureza” de los CEFOT).

Incoherencia en opositores

El ser humano no dejará de sorprenderme nunca. ¿Cómo puede ser que el primer día en el Centro de Formación, hubiesen como 5 o 6 bajas?, ¿en qué estaba pensando la gente cuando se presentó?, ¿sabes que hay gente que se ha quedado a las puertas de entrar porque tú les has pasado por encima en la oposición? Entiendo que hubiesen bajas por motivos médicos transcurrido unos días (de hecho, yo tuve que abandonar en 2009 por ello y volverlo a intentar en 2011) o porque no aguante la presión psicológica de los mandos, que actúan como filtro y comprobar que la gente que no valga para soportar ciertas condiciones, no siga en la empresa. Estas 5 o 6 bajas iniciales, seguramente sufrirían un shock al atisbar las diferencias entre un trato civil y uno militar, siempre respetuoso pero directo y contundente.

Enseñanza militar

En mi ciclo se convocaron unas 900 plazas, y acabaron jurando bandera 615-620 personas. La formación consta de 3 meses; los dos primeros de carácter militar general, y el tercer mes más específico según la Unidad a la que estuvieses destinado; y en resumen (muy muy resumido), esto es lo que se hace:

  • Teoría: Jerarquía militar, valores, disciplina, armamento, material, equipo, himno de infantería, decálogo del soldado y todo ello, si no querías tener privaciones de salida durante el fin de semana, había que refrendarlo en sucesivos exámenes semana a semana.
  • Práctica: Deporte, saludo militar, prácticas de tiro, montaje-desmontaje-limpieza de armamento (Cetme-L y Fusil HK), marchas, paso de pista de obstáculos o pista americana, tabla de combate, orden cerrado (preparación para desfiles de Unidad) y preparación para de las denominadas antiguamente PAEF y que ahora son conocidas como Test General de Condición Física (TGCF). Además de unas maniobras, que son como el examen de final de curso.

Seguramente me deje muchísimas cosas en el tintero, son 3 meses muy intensos, pasando auténticas calamidades (o por lo menos cosas a las que no estabas acostumbrado en tu vida civil), creando vínculos de auténticos hermanos con gente de diferentes puntos de la geografía española (y otros puntos del mundo) y superando prueba tras prueba, con el único argumento de llegar al final de la formación siendo una versión mejorada de ti mismo. Todo acaba por merecer mucho más la pena cuando el último día juras bandera, y tu familia, después de viajar 1000 kms, está allí para verlo y sentirse orgullosa. Otra etapa de mi vida estaba a punto de arrancar.

Mi Unidad: BCZM Badajoz III/62

Cuando pensabas que Cáceres había hecho de ti un ser impenetrable, sin dolor ni sufrimiento y casi inmortal, llegas a la Unidad…y vaya Unidad. Seguramente, si no conoces en demasía la estructura y las diferentes unidades del Ejército, habrás escuchado hablar de las típicas (nada desdeñables, y que se han ganado el respeto a pulso): La Legión, Los Regulares, Paracaidistas y Operaciones Especiales. Una vez dentro de la empresa, te das cuenta que hay más…mucho más.

Cazadores de Montaña

Emblema cazador de montañaEstá mal que yo lo diga, pero una de las Unidades más respetadas y reconocidas en el Ejército, por su espíritu de sacrificio, austeridad, fortaleza física de sus hombres y mujeres, su disposición y predisposición y por ser la única que llega donde otros no alcanzan a ver, son las Unidades de Montaña.

Aquí no importa tanto lo fuerte y apuesto que seas, lo bien que desfiles e incluso lo buen guerrillero que seas…lo más importante en esta Unidad, es que dependes de la montaña y su grandeza, y por ello hay que respetarla, entenderla y formarte día tras día para superar las duras misiones que se te encomiendan, ya que al fin y al cabo va a ser el medio por el que estas Unidades se han de saber desenvolver.

Reestructuración del Ejército

Me dio cierta pena cuando en mi último año en el Ejército, esta Unidad, antes compuesta por 3 Regimientos, situados en Jaca (RCZM Galicia 64), Pamplona (RCZM América 66) y Barcelona-Girona (RCZM Arapiles 62) pasó a ser 1 sólo, el de Jaca (Huesca) y a mantener una sola Compañía de las mismas características en Barcelona. La reestructuración del Ejército en Brigadas Polivalentes, hizo que mi Unidad pasase a ser una Unidad Mixta (Infantería ligera e Infantería mecanizada) y en mi opinión, que el foco cambiase, relegando a la montaña a un 2º o 3er lugar. Aún así, este cambio me dio la oportunidad de conocer el funcionamiento de una Unidad mecanizada, además de conducir con orgullo un carro de combate como el VCI Pizarro, previa aprobación del respectivo carnet en Córdoba.

Habrá que ver como acaba encajando la gente en la estructura diseñada.

La elección siempre es tuya

Si te gusta la naturaleza, hacer marchas montañeras, soportas el frío, hacer cima día tras día, la escalada, el esquí, foquear, raquetear, dormir a 2000 metros en iglú, fosa de frío o tienda protegida, si el deporte no es problema y sí un medio para superar los obstáculos, si te ves capacitado después de 6 días de vida y movimiento por montaña a realizar un asalto, durante la última noche de las maniobras, a una cota de 300 metros (por ejemplo)…tal vez es hora de que vayas mirando para Huesca.

Desfile de las Fuerzas Armadas 2015 (Montaña)

Sólo un pequeño apunte: no es lo mismo ir con los coleguitas y hacer todo lo anterior descrito (o similar), a unas maniobras de vida y movimiento o de combate en montaña en el ámbito militar. Pocas personas sienten el orgullo de coronar pico día tras día, con un equipo digno de un mismísimo sherpa del Himalaya y además, hacerte tu propio refugio en nieve después de llevar chiquicientos metros de desnivel en las piernas, dar protección a los compañeros realizando imaginarias durante la noche y descansar cuando se pueda. Además puede haberte tocado llevar equipo extra: ya sea material de abrehuellas o cierrafilas según tu disposición de marcha. Una buena formación y adiestramiento, hará que todo sea un poco más sencillo.

Lo bueno y lo malo del Ejército

Como en toda empresa, hay aspectos positivos y aspectos negativos que conviene tener en cuenta antes de tomar cualquier decisión. Para bien o para mal, va a ser un modo de vida totalmente nuevo para ti y esto te va a afectar tanto a ti como a tu familia. De nuevo, me gustaría recalcar que esto nace de un opinión propia e intransferible, que puede estar más o menos acertada, pero igual de válida como tantas otras.

En la parte positiva de la balanza

Esto es como todo, lo que a mi puede parecerme positivo, a otros les puede parecer “lo peor de lo peor”

  • Disciplina: A más de uno y de dos de los jóvenes que nos rodean hoy día y que dicen comerse el mundo, les haría falta pasar un tiempecito formándose en un régimen como el militar. Una jerarquía muy definida y una forma de funcionar que harán que te organices sí o sí y que el día de mañana no te ahogues en una gota de agua. Personas disciplinadas, que puedan acatar órdenes y mandatos sin rechistar (siempre que no sean inmorales) es lo que necesita un buen ejército.
  • Persona resolutiva: El ejército presenta ante ti un examen diario donde no cabe escapatoria. Has de superar obstáculo tras obstáculo, y esto hará que día tras día seas una persona más resolutiva, sin necesidad de ciertas “dependencias”. Como se suele decir en la mili: “¡Búscate la puta vida!”.
  • Solidaridad: Podrán decir mil cosas del ejército, pero lo que no podrán poner nunca en duda es su solidaridad y la de sus hombres y mujeres con el prójimo: desde donaciones de sangre de toda una Unidad (400 o más personas), apoyo en incendios de la zona donde estés destinado, apoyo logístico a pueblos de la zona y misiones humanitarias más allá de las fronteras.
  • Libertad política/pensamiento: Que nadie te diga que estando en el ejército no eres libre; está claro que estás en un estricto régimen militar, y por lo tanto te debes a tu jefe actual (El Rey), pero te sorprenderías al ver la cantidad de republicanos y personas de cualquier matiz ideológico que se encuentran dentro de las Fuerzas Armadas. Vota lo que quieras, se del partido político que desees, pero recuerda que te debes a la actual forma de Estado y Gobierno: Reino de España /Monarquía Parlamentaria; la coherencia o incoherencia ya va con cada uno 😉
  • Compañerismo: Si bien es cierto que en muchas ocasiones son los propios compañeros con más antigüedad los que parecen ponerte el camino cuesta arriba, nada más lejos de la realidad, verás que cada sufrimiento y sacrificio tiene su recompensa y estos mismos compañeros que parecían ponértelo difícil, y siempre que poseas una buena actitud, serán grandes compañeros y amigos. En mi caso, la montaña hace que la concepción de “compañerismo” alcance un nivel más elevado, y es que en semejante medio natural un compañero puede ser fundamental.
  • Ahorro: Aunque tiempos pasados fueron mejores, el ahorro que puedes obtener viviendo en el cuartel es muy importante; desde comida más barata hasta la pernoctación gratuita (de momento). También tendrás importantes descuentos en transporte como el AVE (de hasta un 65%, si mal no recuerdo).

El lado oculto de la luna

No todo iba a ser positivo, ¿no? De todas formas, vuelvo a remarcar que esto es absolutamente subjetivo, aún intentando resultar lo más objetivo posible. Además cada Unidad es un mundo, y yo solo puedo hablar por la mía, que incluso puede variar mucho en su funcionamiento cuando es dirigida por uno u otro mando.

  • Lejos de casa y familia: Salvo que hayas elegido tu destino simple y llanamente con el argumento de estar cerca de tu casa, lo normal es que esto no sea así, por lo menos en tus primeros destinos. Y aún habiendo caído al ladito de casa, piensa que una época continuada de maniobras puede alejarte de los tuyos un buen tiempecito. Mi consejo es que tu primer destino intente ser lo más vocacional posible, que sea el que más te atraiga y a partir de ahí que decidas, en posteriores compromisos, si quieres un cambio de aires o acercarte a la familia.
  • Amiguismo: Aunque por suerte suelen ser pequeñas excepciones, esto es como la vida misma: según sean tus amigos, por desgracia, a veces puedes llegar a tener más beneficios que otros (o puede que te toque “sufrir” menos): más tiempo libre, menos trabajo duro, menos imaginarias o imaginarias más favorables,  Por no hablar si tu amigo es un mando, y es que he visto cuadrar las vacaciones de Navidad de una Compañía entera según “rendimiento”; es curioso ver como los que más rinden son los que más cerca solían estar de los mandos.
  • No te lesiones: Sobretodo en tus inicios en la Unidad. He visto a auténticos currantes, muy bien considerados en la Unidad y llevando poco tiempo, pasar a ser un estorbo, incluso llegando a ser “arrinconados” por compañeros que eran animados por sus mandos a hacerlo. No está demasiado bien visto “romperse”, sobretodo si todavía eres un “pollo” (llevas poco tiempo en la Unidad o Ejército). Hay que tener en cuenta que los mandos más jóvenes son a menudo presionados para que su Unidad cumpla unos mínimos de operatividad, pero no tienen porqué pagar el pato gente honrada y currante, ten personalidad e intenta discernir la buena gente de la gentuza (que como en todos lados puede haber).
  • Somos números: Es algo que tienes que tener muy presente. Te encontrarás a compañeros y mandos magníficos, pero recuerda que para la maquinaria del Ejército, eres un número más. ¿Esto qué quiere decir? pues que nadie es imprescindible y que si decides adentrarte en la Fuerzas Armadas tendrás que ser muy consciente que tu adiós solo significa un “hola” de otro soldado. FIN. Otra cosa es las amistades que puedas llevarte.
  • Vida cuartelera: Habrá gente a la que le encante vivir en el cuartel. Yo he vivido 6 años enteritos en un cuartel que estaba a 15 km de la población más cercana, y esto puede llegar a desgastar. Como se suele decir, no acabas de desconectar, y aún estando en tu tiempo libre, sigues rigiéndote por normas militares, como es lógico.
  • Presupuestos escasos: Se que hay gente que sigue pidiendo que el presupuesto en Defensa sea cada vez más bajo o inexistente, pero esto conlleva un problema importante. Más allá de que un soldado pueda limpiar, pintar y realizar otras actividades con el objetivo de ahorrar en el día a día, hay que tener en cuenta que todo el tiempo empleado en estas actividades restarán peso a muchas otras que tienen que ver con el perfecto adiestramiento militar. Esto sumado a que año tras año baja el presupuesto en munición y carburante, y que por lo tanto no se puedan realizar los importantísimos ejercicios y maniobras, se acaba por deteriorar el desarrollo y funcionamiento de lo que debería ser una Unidad, y como resultado de ello se obtenga un claro descenso de la calidad de nuestro Ejército. A todos nos gustaría vivir en mundos de color rosa, sin violencia y sin maldad, pero lamentablemente no es así, por lo que el Ejército, hoy por hoy, es MUY necesario.

Consejos que te ayudarán a tu adaptación militar

Pues si aquí era donde esperabas una lista interminable de tips y consejos sobre como adaptarte a tu nueva vida militar, vas algo equivocado. Todo es mucho más fácil y se resume, según mi experiencia, en un concepto: ACTITUD. Da igual lo bueno o malo que seas en determinada faceta, da igual que tu cuerpo diga basta en un ejercicio determinado, lo importante es la actitud, estar predispuesto, mostrarte voluntario para cualquier trabajo; con buena actitud, pocos reproches podrán hacerte. Siempre acabas encajando y teniendo tu propio sitio.

Bueno va, que el que ha llegado hasta aquí se merece, aunque sea, un mini consejo: No pierdas el tiempo dentro del ejército, intenta siempre ascender de empleo (rango militar) si realmente es tu vocación. Y si finalmente decides tomar otro camino, estudia en tu tiempo libre, busca formarte siempre y labrarte un futuro, no dejes pasar el tiempo conformándote con ser soldado o puede que te acabes arrepintiendo.

Nos vamos despidiendo

Pues echo la vista arriba y veo que el artículo es un tochazo de esos que se atragantan a cualquier hora del día, pero puede que siempre haya alguien al que pueda resultarle útil. Así que nada, me despido como la ocasión se merece:

-¡Rompan Filas!

-¡Arrr!

Un saludo muy especial a todos los ex-camaradas que he ido conociendo a lo largo de mi vida militar, desde Cáceres hasta los últimos días en la PLMM de Batallón. He aprendido, sufrido y disfrutado con vosotros, y eso ya no nos lo quita nadie; mi casa siempre tendrá las puertas abiertas para gente 10 como vosotr@s.

(Ex-)Sdo. Corrales.